Take Kubo brilla y clasifica a Japón para el Mundial 2026

Takefusa Kubo destaca y lleva a Japón al Mundial 2026
Takefusa Kubo ha marcado la pauta con su actuación estelar en la selección japonesa, siendo crucial para la victoria de su país ante Bahréin, un triunfo que asegura su lugar en el Mundial 2026. Este talentoso jugador de la Real Sociedad se ha erigido como el referente en un partido decisivo, convirtiéndose en el jugador más destacado de la jornada. Gracias a su gol y una asistencia, Kubo ha demostrado que su calidad trasciende las fronteras de LaLiga, mientras Japón se convierte en la primera selección en clasificar para la competición mundial en Norteamérica.
El dilema de su rendimiento con Japón
A pesar de su impresionante rendimiento en la Real Sociedad, donde se ha consolidado como uno de los jugadores más prometedores de Europa, en Japón ha habido un debate persistente sobre su falta de impacto en la selección nacional. A menudo, Kubo no ha logrado establecerse como titular, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre su capacidad para replicar su brillantez en el equipo nacional. Sin embargo, su actuación reciente podría cambiar esa narrativa y suavizar las críticas que giran en torno a su contribución en el ámbito internacional.
Diferentes roles en club y selección
Una de las claves que ha marcado la diferencia en el rendimiento de Kubo es su posición en el campo. Mientras que en la Real juega preferentemente como extremo derecho en un esquema 4-3-3, con el rol de jugar más pegado a la banda, en la selección ha tenido la libertad de moverse con mayor fluidez en un 4-4-2 en rombo. Este cambio en su ubicación ha permitido que explote su potencial creativo y se convierta en un verdadero motor del ataque japonés.
Adaptaciones tácticas de Imanol Alguacil
Con la reciente vuelta de Mikel Oyarzabal tras una lesión, Imanol Alguacil ha tenido que replantear su enfoque táctico. Durante la ausencia de Oyarzabal, el técnico optó por un 4-4-2 que benefició a Kubo, quien encontró el espacio ideal para brillar. La modificación táctica fue un acierto, ya que Kubo finalizó la temporada pasada con cifras destacables de 10 goles y 6 asistencias. Sin embargo, al regresar al 4-3-3 convencional, su libertad creativa se ha visto restringida, y es un tema de debate si el entrenador debería considerar volver a la formación más efectiva que utilizó durante la recuperación de su capitán.
Perspectivas para el futuro
La pregunta que ronda ahora es si Imanol Alguacil debería recalibrar su estrategia de ataque para aprovechar plenamente las habilidades de Kubo. Con un final de liga que se avecina y la necesidad de asegurar un lugar en competiciones europeas, el descubrimiento de un rol más flexible para Kubo podría ser la solución para revitalizar el juego ofensivo de la Real Sociedad. La combinación de su destreza y un esquema táctico bien diseñado podría resultar clave en la lucha por alcanzar esos codiciados puestos europeos.
Con la reciente actuación de Kubo con Japón, los aficionados pueden esperar ver una nueva versión del jugador en los próximos encuentros, ya sea en la selección o en su club, mientras continúa su camino hacia la gloria en el fútbol mundial.